Escuchar historias es algo que siempre me ha fascinado desde bien pequeño. Hasta que un día descubrí que yo podía ser un “contador de historias”, encima de un escenario o a través de una cámara. Desde ese día, decidí empezar el camino de la interpretación, que es lo que me apasiona y me permite estar en otra piel, vivir cada historia. Soy una persona observadora, afable, perseverante y con capacidad de adaptación, cuya mayor motivación es seguir creciendo con cada paso en el camino de la actuación.